No los miren a los ojos.

En México son los “nacos” y los “fresas”. En Holanda son los “turcos”, “marroquíes” o, dicho en holandés los allochtonen. Aquellos migrantes  ( la mayoría indeseable aquí es el grupo conformado por los marroquíes) que no se integran y que no encajan en la sociedad. Esos jóvenes- o no tan jóvenes- vagos que en lugar de ir a la escuela o trabajar viven de la ayuda social y se dedican a haraganear.  Nunca es bueno generalizar pero esta semana he tenido dos episodios muy molestos, los dos con marroquíes. 

Primero: Son las siete de la noche y voy caminando rumbo a una clase cuando pasan dos motocicletas con dos hombres a bordo en cada una. Se orillan  y comienzan a gritarme en su idioma y al ver mi cara de susto, arrancan soltando tremendas carcajadas. Mi corazón latiendo a mil por hora y mi cabeza haciendo un movimiento de desaprobación. En otro momento hubiera gritado algo pero hay que tener cuidado, uno nunca sabe con quién se está metiendo y especialmente con gente así. Así que respiro y me tranquilizo.

Segundo:  Ayer por la noche, alrededor de las ocho voy caminando rumbo a mi casa cuando  siento la presencia de un hombre que comienza a silbar alegremente mientras camina detrás de mí. Al principio pienso ” tranquila, la gente tiene derecho a ser feliz y si a éste le place silbar, que lo haga”. Pero conforme sigo caminando, el  hombre silba más. Trato de esconder mi incomodidad y miro a mi alrededor. Hay mucha gente como para que él me haga algo, pero uno nunca sabe… Así que me meto a un Mc Donald’s y veo cómo el hombre se queda afuera mirando hacia el interior. Yo me hago la loca y miro el menú atentamente. Salgo y ya no está el hombre, seguramente ya está buscando a quién más acosar. Cuando esto pasa, es cuando extraño las vulgaridades de los mexicanos ( el clásico” Mamacita” ) con su voz corriente pero eso sí, te dejan en paz y no tienen tiempo para seguirte ni acosarte.

En fin, hoy fui a almorzar con mi amiga Umran, de Turquía y hablábamos de este tema. Incluso ella, siendo turca no tolera a muchos de sus compatriotas ( que viven en Amsterdam)  por ser tan corrientes. Me comenta por ejemplo que en su club se siente muy incómoda estando en la alberca cuando hay varios turcos alrededor pues con sus miradas lascivas la intimidan. 

Es increíble, pero cierto. La presencia de un grupo de hombres así es intimidante y por lo menos a mí, me da miedito. Jamás he tenido miedo a pasar en frente de un grupo de hombres holandeses pues ni se inmutan al ver a una mujer pasar. Si es que la encuentran atractiva, creo que son demasiado discretos.  Sin embargo, al ver o pasar cerca de un grupo de marroquíes, me invade una sensación de incomodidad y evito mirarlos a los ojos ( no sea que crean que me estoy insinuando) y ni hablar de contestarles porque quién sabe cómo me vaya.

En fin que cada país tiene su gente indeseable y como aquí me tocó vivir, más vale saber convivir…

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3 Respuestas a “No los miren a los ojos.

  1. hola me podrias pasar tu e mail para pregunarte sobre como puedo vivir en amsterdam o por lo menos preguntarte cuestiones sobre el idioma etcera, por favor me intereza la cultura del pais.. gracias. buen dia.

  2. Jejejejeje Tienes mucha razon en algunos puntos, pero eso de que los holandeses se comportan como niñas cuando miran a una mujer hermosa, ai no te creo.

  3. ¿Y cómo se comportan las niñas cuando ven a un hombre guapo? ja ja ja sólo digo que los holandeses son más discretos… y los estoy comparando con un grupo que suele intimidar a las mujeres.

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